En la mañana de este martes 21 de abril, una agente de policía, de apellido Molina, aceptó que una reclusa se le escapó del Hospital Giordano de Albardón por una negligencia suya. Fue condenada por el delito de evasión y, por tal razón, deberá pagar una multa de $15.000. Además, acordó una reparación simbólica de $200.000.
Según fuentes judiciales, la oficial estaba custodiando a una reclusa de apellido Flores, una mujer que, por orden de un juez de Flagrancia, había sido trasladada a el hospital de Albardón con prisión preventiva.-
Molina estaba a cargo de la custodia de esta mujer. En un momento del 27 de agosto, Flores le pidió permiso a su guardia para salir a caminar con otro sujeto por el hospital; ella accedió y, tras unos minutos, el hombre apareció pero no Flores. Se constató entonces que esta se había aprovechado de la situación para escapar.
Ante la clara evidencia de los hechos, a la agente no le quedó más remedio que aceptar su responsabilidad y este martes la sentenciaron por el delito de evasión. Fue el fiscal Francisco Nicolía y el abogado defensor de la policía quienes llegaron a este acuerdo, el cual la jueza Gloria Verónica Chicón homologó..
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