La hepatitis A es una inflamación aguda del hígado provocada por el virus de la hepatitis A (VHA) y se transmite sobre todo por vía fecal-oral, ya sea por agua o alimentos contaminados o por contacto entre personas.
De acuerdo con un informe del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), en el país se confirmaron 34 casos. La información, a la que accedió la Agencia Noticias Argentinas, detalla que hasta la semana epidemiológica 16 hubo 12 casos en Ciudad de Buenos Aires (CABA), 7 en Salta, 5 en Provincia de Buenos Aires (PBA), 3 en Santa Fe, 3 en Córdoba, 1 en Chaco y 1 en Río Negro.
Al comparar con los últimos cinco años, el reporte ubica al país en zona de alerta. Además, el 75% de los casos se concentra en personas de entre 20 y 39 años, mientras que en menores de 20 años la incidencia es baja, con solo 3 casos notificados en todo el año.
En el grupo de 20 a 39 años, el mayor nivel de actividad se registra en CABA y en los departamentos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). De los 17 casos informados en ese tramo, 14 corresponden a ese grupo etario y 11 son de sexo masculino. También se señala una dinámica de transmisión mixta, con 7 casos con antecedentes de viaje y 7 vinculados a cadenas locales de contagio.
Entre los menores de 20 años, 2 de los 3 casos tienen antecedentes de viaje a Bolivia y residen en Lomas de Zamora (Buenos Aires) y Tunuyán (Mendoza). El caso restante está asociado a un conglomerado detectado en el departamento de Embarcación (Salta).
La propagación de la hepatitis A se relaciona con condiciones sanitarias deficientes. En la última década, además, ganó peso la transmisión en hombres que tienen sexo con hombres, lo que cambió el patrón epidemiológico y mostró brotes en varones adultos jóvenes, sobre todo entre los 30 y 39 años.
En Argentina, el VHA fue la principal causa de insuficiencia hepática fulminante en menores de 10 años hasta 2005, cuando la vacuna contra la hepatitis A se incorporó al Calendario Nacional de Vacunación. La estrategia sistemática a los 12 meses permitió una baja fuerte de la incidencia y la morbimortalidad, y dejó al país en un escenario de endemicidad baja.
Sin embargo, los focos detectados en poblaciones específicas y en algunas jurisdicciones muestran que la hepatitis A sigue siendo un desafío sanitario. En materia de inmunización, hasta el 27 de abril la cartera sanitaria nacional había distribuido el 44% del total de dosis previsto para todo 2026. También se enviaron 2.200 dosis de la vacuna contra la hepatitis para cubrir a la población adulta de Embarcación, Salta, con el fin de reforzar la cobertura en un contexto de aumento de casos.
La cobertura nacional de vacunación contra hepatitis A para la estrategia de dosis única llegó al 20,8% al 30 de abril de 2026. En los primeros meses del año mostró una suba gradual, aunque desde abril empezó a verse una ampliación de la brecha, con una desaceleración respecto de los objetivos fijados.
El informe también marca diferencias entre jurisdicciones. La Pampa y Río Negro registran 26%, Jujuy 25%, San Luis, Chubut y Chaco 24%, y Tierra del Fuego, Neuquén, Mendoza y San Juan 23%, todas por encima del promedio nacional. En cambio, CABA (13%), Formosa (18%), Corrientes y Misiones (19%), y la provincia de Buenos Aires (20%) se ubican por debajo.
En este marco, el texto remarca la necesidad de que las jurisdicciones refuercen las estrategias de vacunación, además de sostener el monitoreo, la microplanificación y la recuperación de esquemas atrasados, para reducir el riesgo de transmisión del virus y prevenir posibles brotes.
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